viernes, 9 de junio de 2017

Endometriosis y cancer

Se encuentran mutaciones somáticas relacionadas con el cáncer en lesiones de pacientes con endometriosis

Un reciente estudio publicado en el New England Journal of Medicine acaba de revelar la presencia de mutaciones somáticas, no heredadas, en las lesiones de mujeres con endometriosis. Algunas de las mutaciones encontradas se localizan en genes promotores del cáncer, lo que podría haber conferido a estas células características especiales.

La endometriosis es una condición que se produce cuando las células que recubren el útero crecen en otras regiones del cuerpo, principalmente ovarios y trompas de Falopio, aunque también en otras regiones como los intestinos, recto, zona pélvica o vejiga. Debido a su origen celular, aun estando fuera del útero, estas células responden a las hormonas y forman lesiones que aunque no son cancerosas, pueden provocar dolor y otros síntomas.

Cerca del 10% de las mujeres en edad reproductiva y hasta un 50% de las mujeres con dolor abdominal y problemas de infertilidad presentan endometriosis, lo que la convierte en un problema de salud importante. Los tratamientos hormonales previenen que la endometriosis se agrave en algunas mujeres. No obstante, no todas responden positivamente y  en algunos casos es necesario recurrir a cirugía para eliminar las lesiones (sin que ello conlleve curar la enfermedad), con el consiguiente riesgo para las pacientes.
Aunque el origen de la endometriosis se desconoce, tradicionalmente se ha considerado que se producía cuando el tejido endometrial normal fluye de forma retrógrada por las trompas de Falopio hacia la cavidad abdominal, durante la menstruación. No obstante, hasta el momento no se había tenido en cuenta si las células endometriales afectadas habían sufrido algún tipo de mutación en su ADN que les confiriera sus características especiales.
endometriosis y cáncer
Los investigadores estaban interesados en determinar si las lesiones producidas por endometriosis presentaban mutaciones en genes relacionados con el cáncer. Lesión de endometriosis en la pared de la trompa de Falopio. Imagen: Ed Uthman (CC BY 2.0, https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/).
El objetivo del trabajo era determinar si las lesiones benignas observadas en la endometriosis presentaban mutaciones en genes relacionados con el cáncer, dado que estas lesiones recapitulan algunas características de las neoplasias malignas como es la invasión de tejidos y la resistencia a la apoptosis.
Los investigadores secuenciaron el exoma o parte codificante del genoma en lesiones endometriales graves obtenidas de 24 pacientes y lo compararon con el genoma de tejido normal. De este modo detectaron que 19 de las 24 pacientes (un 79%)  presentaban mutaciones somáticas. El equipo encontró que cinco de las lesiones tenían mutaciones en genes promotores del cáncer, concretamente en los genes ARID1APIK3CAKRAS y PPP2R1A. En algunos pacientes, incluso, se encontró la misma mutación en diferentes lesiones. Además, en una muestra independiente de lesiones de 12 pacientes, los investigadores encontraron mutaciones en el gen KRAS en las lesiones de 3 de ellas. En todos los casos, las mutaciones identificadas se localizaban en la parte epitelial de la lesión analizada, no en el estroma.
Los resultados del trabajo cuestionan la tradicional visión de la endometriosis como crecimiento de células normales y plantea que la aparición de mutaciones podría haber modificado el destino de éstas células, favoreciendo ciertas características. “Nos sorprendió encontrar genes asociados al cáncer en estas muestras benignas de endometriosis porque estas lesiones no se convierten típicamente en cáncer,” señala Nickolas Papadopoulos, responsable de la secuenciación de las muestras y uno de los autores del trabajo. “No entendemos todavía por qué estas mutaciones ocurren en estos tejidos, pero una posibilidad es que podrían proporcionar a las células ventajas para su crecimiento y diseminación.”
El estudio abre el camino a la identificación de marcadores molecularesque permitan distinguir los diferentes tipos de endometriosis. Imagen: National Human Genome Research Institute.
El estudio podría abrir el camino hacia la identificación de marcadores moleculares que permitan distinguir los diferentes tipos de endometriosis, así como su pronóstico. “Nuestro descubrimiento de estas mutaciones es un primer paso en el desarrollo de un sistema basado en la genética para clasificar la endometriosis y para que los clínicos puedan resolver qué formas del desorden necesitarían un tratamiento más agresivo y cuáles no,” manifiesta Ie-Ming Shih, profesor en la Universidad Johns Hopknis y uno de los directores del trabajo.
Los investigadores señalan la necesidad de llevar a cabo análisis más profundo de mutaciones en pacientes bien caracterizados clínicamente para mejorar el conocimiento de las bases moleculares que intervienen en el desarrollo de la endometriosis. Además, a la vista de los resultados, reconocen la utilidad de utilizar en el estudio de la endometriosis las mismas aproximaciones utilizadas en cáncer.  De momento, el equipo de Shih está trabajando para determinar si la presencia de mutaciones correlaciona con la evolución en las pacientes.
Investigación original: Anglesio MS, et alCancer-Associated Mutations in Endometriosis without Cancer. NEJM. 2017. Doi: http://dx.doi.org/10.1056/NEJMoa1614814
Fuente: Gene Sequencing Study Reveals Unusual Mutations in Endometriosishttp://www.hopkinsmedicine.org/news/media/releases/gene_sequencing_study_reveals_unusual_mutations_in_endometriosis

jueves, 25 de mayo de 2017

Sí, la histerosalpingografía puede curar la infertilidad

Un estudio sobre más de mil mujeres concluye que la histerosalpingografía con contraste de aceite etiodizado puede revertir la infertilidad en determinados casos.

Las parejas infértiles cuentan con una nueva oportunidad para conseguir el embarazo antes de tener que recurrir a la fecundación in vitro (FIV). En realidad, se trata de una técnica bien conocida por los ginecólogos, la histerosalpingografía, que se emplea desde hace un siglo en el diagnóstico de los trastornos de la fertilidad. Se sospechaba que podía contribuir a mejorar los casos de subfertilidad, pero ahora se publica un estudio que lo confirma y además, indica con qué contraste resulta más útil.

Ben Mol, profesor de Ginecología y Obstetricia en el Instituto de Investigación Robinson en la Universidad de Adelaida, en Australia. (DM)

El ensayo está dirigido por Ben Mol, profesor de Ginecología y Obstetricia en el Instituto de Investigación Robinson en la Universidad de Adelaida, en Australia. Bajo el nombre de estudio H2Oil, el proyecto ha comparado los efectos de la histerosalpingografía con una solución basada en agua o bien con aceite etiodizado (Lipiodol), administrada en las trompas de Falopio de pacientes infértiles.
Del grupo de mujeres que se sometió la técnica con la solución acuosa, un 29 por ciento quedó embarazada en los seis meses siguientes, frente a un 40 por ciento de las que recibieron el contraste de aceite etiodizado.
"Las tasas de éxito de embarazo fueron significativamente mayores en el grupo del Lipiodol y solo con un tratamiento. Es un resultado importante para las mujeres a las que no les queda más recurso que el fecundación in vitro. Ofrece una nueva esperanza para las mujeres infértiles", dice Mol. El investigador, por cierto, ha contado que nació gracias a esta técnica en principio diagnóstica: "Mi madre, tras considerarse infértil durante nueve años, pudo concebir después de someterse a una histerosalpingografía con Lipiodol. Yo no lo supe hasta empezar este estudio, cuando mi familia me contó lo que había pasado".

¿Por qué?

Este hallazgo se ha alcanzado tras estudiar a 1.119 mujeres del referido centro en Australia y también del Centro Médico Universitario VU en Holanda, donde han dirigido este estudio Kim Dreyer y Velja Mijatovic, del Departemento de Medicina Reproductiva.
La gran pregunta ahora es el porqué de la eficacia de esta técnica. "La verdad es que aún no entendemos por qué hay un beneficio, solo que existe, en particular para las mujeres que no tienen otros síntomas de infertilidad tratables", apunta Mol, para quien se impone más investigación con la que desvelar los mecanismos que subyacen.
"De momento, considerando que la técnica se ha empleado durante cien años sin efectos secundarios conocidos, pensamos que es un tratamiento viable para la infertilidad antes de iniciar una FIV". Los autores también destacan que el estudio no ha sido financiado por la compañía que desarrolla el Lipiodol, sino por el Consejo nacional de Investigación Médica y Sanitaria (Nhmrc).

fuente: http://ginecologia-y-obstetricia.diariomedico.com/index.php/services/registro/?step=1 

lunes, 1 de mayo de 2017

¿Qué es el síndrome de ovario poliquístico?

Una de las causas más frecuentes de infertilidad en la mujer es el síndrome de ovario poliquístico, el cual provoca distintos problemas a la salud.
De acuerdo a la Enciclopedia Médica de Estados Unidos, este síndrome es el desequilibrio de las hormonas sexuales en la mujer, lo que dificulta a los ovarios liberar óvulos completamente desarrollados.
Cuando se padece el síndrome, los estrógenos, progesterona y andrógenos se alteran, lo que ocasiona infertilidad, aumento de peso o crecimiento excesivo de vello corporal.
La Universidad Americana de Obstetricia y Ginecología, explica que las mujeres que lo padecen, no pueden liberar óvulos maduros, pues éstos permanecen en los ovarios recubiertos por una pequeña cantidad de líquido.

Qué lo ocasiona?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), informa que ente el 4 y 8% de mujeres en el mundo padecen el síndrome de ovario poliquístico.
La clínica Mayo de Minnesota en Estados Unidos, indica que las causas no están bien definidas, aunque está relacionado con un componente genético. Si la madre lo tiene, el riesgo de que lo padezca la hija es mayor.
Asimismo, la facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica de Chile, asegura que se ha relacionado con el exceso de insulina en el cuerpo, ya que incrementa la producción de testosterona que ocasiona algunos de los síntomas.

¿Cuáles son los síntomas?

No todas las mujeres presentan los mismos síntomas e incluso, pueden tener variaciones con el tiempo.
El Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos, indica que algunos de los más comunes son:
  • Vello corporal extra en el pecho, abdomen y cara
  • Acné
  • Aumento de peso
  • Periodos menstruales irregulares. Pueden ser intermitentes y de intensidad diferente, algunos moderados y otros muy abundantes.
  • Quistes en los ovarios
  • Infertilidad

¿Qué puede ocasionar?

En caso de no atenderse oportunamente, la OMS señala que se pueden presentar las siguientes complicaciones:
  • Aumento de los niveles de colesterol
  • Elevación de la presión sanguínea
  • Diabetes
  • Sobrepeso
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Cáncer endometrial

¿Cuál es el tratamiento?

Infortunadamente no existe cura para el síndrome, aunque si se pueden controlar los síntomas.
El tratamiento dependerá del deseo de embarazarse o no, ya que se utilizan pastillas anticonceptivas.
Las píldoras ayudan a regular el ciclo menstrual, reducir el acné y disminuir el crecimiento del vello, además de que promoverán el desprendimiento del revestimiento del útero, lo que disminuye el riesgo de cáncer.
Mantener un peso adecuado, también es clave para controlar los síntomas y prevenir complicaciones.
En caso de buscar un embarazo, la clínica Mayo sugiere someterse a una cirugía como la laparoscopia pélvica, en la cual se altera un ovario con una descarga eléctrica para destruir una porción del tejido en el que se produce testosterona. Esto ayuda a regular la ovulación.

fuente:http://sumedico.com/sindrome-ovario-poliquistico/

jueves, 2 de marzo de 2017

Marzo mes Internacional de la Conciencia Endometriosis



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martes, 28 de febrero de 2017

Andrólogos: Los ginecólogos de los hombres

Los andrólogos, doctores cuya subespecialidad recién comienza a conocerse en Chile, tratan con los temas más tabús entre los pacientes masculinos, como la infertilidad y las disfunciones sexuales. Hace poco se inauguró la primera unidad clínica dedicada a esta disciplina en el país y aquí sus doctores explican los problemas que llevan a los hombres a sus consultas y cómo ellos están enfrentando los desafíos de la sexualidad moderna.

Andrólogos: Los ginecólogos de los hombres

“Con sólo apretar un botoncito uno vuelve a la cancha, y lo hace de una manera satisfactoria y feliz”, dice César (45), quien arrastraba hace varios años una disfunción eréctil y que hace un mes se operó para recibir una prótesis de pene inflable que soluciona su problema. Hace unos ocho años empezó a notar problemas en la calidad de su erección, pero tuvo que pasar por cinco urólogos antes de llegar a uno que fuera capaz de diagnosticarlo correctamente y derivarlo a un especialista que podía operarlo. Antes de eso, todos le decían que su problema era sicológico y lo mandaban al siquiatra, y aunque por años probó con pastillas, como el Viagra, e inyecciones, no tuvo éxito.
César es parte del 52 por ciento de hombres chilenos que entre los 40 y 70 años presenta algún grado de disfunción eréctil. Para resolver su problema se operó en la recientemente inaugurada Unidad de Andrología de la Red de Salud UC CHRISTUS, la primera en su tipo en nuestro país. Liderada por el urólogo y andrólogo Marcelo Marconi, junto al endocrinólogo Felipe Valenzuela y un equipo interdisciplinario, se enfocan en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades relacionadas con la reproducción y sexualidad masculina.
La andrología es una subespecialidad de la medicina relativamente nueva, con menos de 50 años de historia. Nació en Europa, donde los primeros andrólogos fueron dermatólogos que veían enfermedades venéreas como sífilis y gonorrea, que tienen manifestaciones en la piel. “Algunos de ellos empezaron a interesarse en que muchas de estas enfermedades afectaban la fertilidad y empezaron a enfocarse en estos estudios. En los 90 ya apareció la Academia Europea de Andrología”, explica Marconi. Quienes quieren especializarse en esta área, que aún no se enseña en Chile, son generalmente urólogos, endocrinólogos y ginecólogos que deben hacer una pasantía de dos años y dar un examen para adquirir el título de “andrólogo clínico”.
En nuestro país sólo existen tres especialistas certificados formalmente: Rául Sánchez y Marcelo Marconi (ambos formados en Giessen, Alemania), y Cristian Palma, de Clínica Las Condes (formado en Barcelona, España). El doctor Sánchez, ginecólogo y primer andrólogo chileno, es director del Centro de Medicina Traslacional de la Universidad de la Frontera. Él explica que la andrología, que se preocupa de todo lo concerniente a los problemas de fertilidad y disfunciones sexuales del hombre, ha tenido muy poco desarrollo en el país: “No teníamos suficientes médicos en esta área. Ahora recién con algunos colegas formados en Europa se abre la posibilidad de formar andrólogos en Chile”, afirma. Sin embargo, en el resto de América Latina -especialmente en Argentina-, Europa y América del Norte, es una especialidad reconocida y ya existe una cultura de “pedir hora con el andrólogo”.
Como generalmente los andrólogos son también urólogos, muchos creen que son lo mismo, pero hay diferencias importantes. Mientras que el urólogo tradicional está dedicado a las patologías propias del tracto genito-urinario (por ejemplo, problemas renales como los cálculos y cánceres), el andrólogo evalúa lo asociado a la salud sexual y reproductiva del varón en todas las edades. Por esto se suele decir que los andrólogos son como “los ginecólogos” de los hombres. “Nos fijamos en el contexto general de los pacientes e intentamos darles un apoyo integral, pero sí, si quieres ponerlo así, no es una analogía equivocada”, reconoce Marconi.
“El mayor beneficio de contar con andrólogos está en la prevención, diagnóstico y tratamiento de patologías que han ido en incremento en los últimos años, especialmente por el aumento de edad en la población masculina”, dice Sánchez. El especialista apunta que en América Latina y África el factor masculino en los problemas de fertilidad de la pareja llega hoy al 52 por ciento, sobrepasando por primera vez al femenino.
Infertilidad en alza
Dos cosas juegan en contra del pronto diagnóstico y tratamiento de estas patologías, explica Marconi. Primero, que los hombres son malos para ir al doctor. “Acá a veces llega un tipo de 50 años con disfunción eréctil y la última vez que vio a un doctor es cuando fue al pediatra. Entonces tienes que hacerle todos los exámenes, desde tomarle la presión, ver si es diabético o si tiene el colesterol alto, todos elementos que sí afectan la salud sexual del hombre”.
En segundo lugar está la falta de expertos en el área y las consiguientes malas indicaciones que reciben los pacientes. “Hay muchos lugares donde hay poca seriedad para tratar el tema. Recibimos hombres que según nuestro criterio, y el de las guías clínicas, recibían tratamientos que no eran los más adecuados.
Por ejemplo, dejarle inyecciones para la disfunción eréctil a alguien de 20-25 años”, agrega. Aunque los andrólogos aún no son muy conocidos, los pacientes llegan cada vez más. Algunos piden directamente hora en la página web, dice Marconi, pero buena parte son derivados desde otros especialistas, incluyendo urólogos, endocrinólogos, cardiólogos, siquiatras y, por supuesto, los ginecólogos que trabajan en medicina reproductiva, que ya casi de rutina al detectar un problema en el espermiograma –examen que analiza el semen y los espermios– envían a las parejas de sus pacientes mujeres a hablar con los andrólogos.
La infertilidad es un problema en alza, concuerdan. “Hay evidencia bastante sólida, sobre todo en países nórdicos, de que el hombre ha disminuido su fertilidad y que los parámetros del espermiograma son peores que hace 40 años. Las teorías para esto son varias, entre ellas contaminación ambiental, por plásticos e insecticidas”, explica Marconi. A eso se suma que las mujeres están teniendo su primer hijo cada vez más tarde, cuando son menos fértiles y el semen de sus parejas también ha perdido calidad.
Son varios los exámenes que se hacen para determinar las causas de una infertilidad. Desde una entrevista, examen físico, ecografía de la zona genital y exámenes de sangre, para medir los niveles hormonales, hasta tests genéticos. Pero el principal es el famoso espermiograma, donde los hombres deben colocar en un vaso plástico una muestra de su semen para que sea analizada en un laboratorio. En el Centro Médico San Jorge de la UC, donde se ubica la Unidad de Andrología, hay una sala especialmente acondicionada para esto.
¿Es como en las comedias norteamericanas donde tienen que ver alguna películas o revista porno?
“No, acá no tenemos esas cosas. Se estimulan con la imaginación. Pero hoy en día con los celulares, créeme, que da lo mismo, además los estudios demuestran que cuando el paciente se toma el examen en la casa o durante la actividad sexual la muestra es de mucha mejor calidad. Así que yo los motivo a que se tomen la muestra en la casa y la traigan. Recién después de 40 minutos la temperatura ambiente puede alterar el contenido”, dice Marconi.
De todos los pacientes que analizan diariamente en su unidad, Marconi y Valenzuela explican que aproximadamente en la mitad, al detectar problemas en el espermiograma, encuentran una causa tratable. Las patologías que suelen encontrar son problemas hormonales, infecciones en el semen o la orina y criptorquidia, que es cuando los testículos no bajan. “Muchos hombres que fueron operados para solucionar este problema a fines de los 70 o principios de los 80, cuando tenían entre cinco y ochos años, tienen alteraciones en su fertilidad”, afirma Marconi.
El síndrome de Klinefelter, un trastorno de origen genético que se genera cuando los hombres tienen un cromosoma X extra y que provoca hipogonadismo –ausencia o baja testosterona– también causa infertilidad. Aunque esta condición no es muy conocida, en países donde se analiza en todos los recién nacidos hay una prevalencia de uno en 650 hombres, lo que es una cifra bastante alta. “En gran parte del mundo, donde no hay un examen universal para este síndrome, menos de uno de cada cuatro de estos hombres son diagnosticados y tratados. Del resto, nunca supimos”, dice Valenzuela. En la UC ven de dos a tres pacientes de este tipo al mes, además de un promedio de tres hombres a la semana que presentan azoospermia, que es la ausencia completa de espermatozoides en el semen.
En el otro 50 por ciento de pacientes sin causa conocida de su infertilidad hay distintos tipos de tratamientos con suplementos hormonales y vitaminas que pueden ayudar a mejorar la calidad del espermiograma.
No poder cumplir
El otro caballito de batalla de los andrólogos son las disfunciones sexuales, como problemas en la erección y falta de deseo sexual. Acá las causas son principalmente la disfunción endotelial –que significa que los vasos sanguíneos del pene tienen algún problema para dilatarse y contraerse– e hipogonadismo. “No es cosa de que la persona venga y le demos una pastilla. Se hace una evaluación completa desde el punto de vista hormonal y metabólico, porque además en algunos pacientes la disfunción eréctil puede ser factor predictor de cardiopatía coronaria”, explica Marconi.
Todos los pacientes con disfunción eréctil tienen un tratamiento que depende de la severidad de su situación. Se comienza con mejorar los factores de riesgo, como dejar de fumar, controlar la diabetes e hipertensión, y administrar medicamentos orales. Si eso no funciona está la posibilidad, previo examen, de inyectarse un medicamento cada vez que se va a tener actividad sexual. Si nada de eso resulta, se le puede colocar al paciente un implante, que es una prótesis que va por dentro del pene. “Simula una rigidez que permite la penetración. Sienten el mismo placer, orinan igual y por fuera no se ve nada”, dice Marconi. Ese fue el caso de César, quien dice que su vida cambió totalmente. “La autoestima también se levanta”, dice entre risas.
Sobre la falta de testosterona, que ocurre en pacientes con hipogonadismo y andropausia, Valenzuela hace hincapié en que no se trata de indicar testosterona como si fuera aspirina: “Nos llegan pacientes jóvenes que en algún minuto quieren ser papás, y se les ha ofrecido testosterona, lo que los deja prácticamente infértiles, porque la hormona funciona como anticonceptivo. A esos pacientes hay que ofrecerles medicamentos orales que les ayuden a que su mismo cuerpo produzca testosterona”, explica. Por supuesto tratan también la eyaculación precoz, un problema que afecta a un 30 por ciento de los hombres y no tiene causa específica. “Se trata con antidepresivos para retardar la eyaculación y sicoterapia, lo que funciona en el 90 por ciento de los casos”, explica Marconi.
Chileno exigido
Según los andrólogos, hay tres perfiles de pacientes que llegan a sus consultas. El primero está entre los 25 y 40 años, quiere ser papá y al realizarse un espermiograma el resultado sale malo. Generalmente, van acompañados de su pareja, ya bastante informados y bien abiertos de mente. Ellos abarcan entre el 50 y 60 por ciento de las consultas andrológicas, mientras que un segundo grupo acude por disfunciones sexuales. Los que van por iniciativa propia generalmente lo hacen porque ven una disminución en la calidad de su erección y, en el caso de los que tienen problemas de deseo, los “mandan las señoras porque creen que tienen otra mujer o no entienden que él tenga un problema médico”, dice Marconi. Finalmente, está el paciente que cree que tiene problemas de testosterona, porque está deprimido, duerme mucho y tiene sobrepeso. “Él está convencido de que su problema es la testosterona y quiere que se la recetemos, casi como un elixir de la juventud”, asegura.
Todos estos pacientes investigan en internet y, si pueden, intentan encontrar una solución alternativa o automedicarse antes de acudir al doctor. La mayoría de estos hombres tienen en común ciertos problemas de tipo más sistémico. Valenzuela explica que hay estudios que demuestran que factores como el sobrepeso, la resistencia a la insulina y el colesterol alto, en conjunto con la edad, implican una caída de la testosterona. “Es frecuente ver pacientes con sobrepeso u obesidad, muchas veces también con apnea obstructiva del sueño, que llegan consultando por bajo deseo o una disfunción eréctil, y finalmente pesquisamos una testosterona baja asociada a un problema metabólico significativo”, dice.
Así mismo, y sobre todo en los pacientes jóvenes, está el sedentarismo y el estrés. “Hay estilos de vida con muchas exigencias del trabajo y la familia y esos estresores sicológicos también impactan en el deseo y las disfunciones sexuales”, explica Valenzuela. Bajo los 40 años, el 90 por ciento de los problemas de bajo deseo masculino no son orgánicos sino sicológicos. “Ellos quieren que uno les encuentre la testosterona baja, porque eso significa que hay una solución clara a su problema. Pero eso no es lo que suele suceder, lo que genera frustración. A ellos los derivamos con sicólogos de la Unidad de Sexualidad”, cuenta Marconi.
El hecho de que los hombres estén demandando más este tipo de tratamientos tiene que ver también con un cambio de paradigma y en eso, creen los andrólogos, mucho tienen que ver las mujeres. “Están más empoderadas, a la par del hombre y que exigen mantener una vida sexual plena. Investigan y saben que hay soluciones, entonces les piden a sus parejas que se traten, no se resignan a que ya no están tan jóvenes y no se puede hacer nada”, cuenta Valenzuela.
Además, la influencia de la pornografía y la “contaminación de internet”, dice Marconi, también generan en los hombres expectativas irreales. “La pornografía sobre todo muestra una esfera de la sexualidad que no es real. Yo le digo a mis pacientes que juego fútbol, pero no puedo pretender ser Alexis Sánchez. Ahí tratamos de educarlos y ser comprensivos con su problema”.
Para el futuro, la expectativa de estos doctores es que la especialidad crezca en demanda y comience a enseñarse en Chile para que el andrólogo sea una especie de médico de cabecera y vea la salud masculina integralmente. “Mi impresión es que en algún minuto va a desarrollarse hacia allá”, dice Marconi. Para César, que esta semana fue a su primer control postoperatorio, asesorarse con el especialista correcto hace la diferencia. “Cuando confías en tu doctor te sacas una mochila muy pesada de la espalda: Me di cuenta de que la mayoría de los médicos que vi no tenían las herramientas para hacer bien el trabajo. Si hubiera sabido antes lo que sé hoy, me habría operado hace años. Yo le digo a los hombres que se asesoren con profesionales serios y no lo duden”.

En qué fijarse
Problemas de erección: Si un paciente se levanta en la mañana con la vejiga llena y tiene una erección, pero no la consigue cuando está con su pareja, el problema probablemente es sicológico y no orgánico.
Fertilidad: Hay que esperar un año a ver si se produce el embarazo de forma espontánea antes de consultar. De existir antecedentes previos, como criptorquidia, cirugía por cáncer de testículo y haber recibido algún tipo de quimio o radioterapia, se puede hacer exámenes antes.
Dónde están los riesgos
Mitos: Ni andar en bicicleta, ni ocupar calzoncillos apretados, ni llevar el celular en los bolsillos está demostrado que tengan alguna incidencia significativa en la fertilidad.
Sí afecta la fertilidad masculina: Exponerse demasiado a calores extremos (como saunas), el consumo de tabaco, marihuana y alcohol en altas cantidades.
Provocan disfunción eréctil: El uso de antisicóticos y algunos fármacos contra la depresión, hipertensión arterial, antiácidos y para la caída del pelo.

fuente:  http://www.latercera.com/noticia/andrologos-los-ginecologos-los-hombres/

domingo, 5 de febrero de 2017

Cinco curiosidades de los ovarios

Usualmente las mujeres no piensan en sus ovarios, a menos que tengan la menstruación o estén planeando embarazarse.
Sin embargo, estos pequeños órganos son muy importantes en la vida diaria, el problema es que no se dice el porqué a detalle.
Muchos de los cambios hormonales o malestares se deben a los ovarios, así que es primordial dedicar unos minutos a conocer más de ellos.
Para ayudarte, a continuación te decimos cinco cosas que debes saber sobre ellos.

Son productores de muchas hormonas

Mary Jane Minkin, profesora clínica de obstetricia, ginecología y reproductiva en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, explica que los ovarios son las responsables del estrógeno y progesterona que son responsables del desarrollo del cuerpo femenino durante la pubertad.
Estas hormonas, son las que fomentan el crecimiento de los pechos, el inicio de la menstruación y el ensanchamiento de caderas entre otros cambios.
También son las que ayudan a lograr un embarazo.

No tienen el mismo tamaño

Los ovarios no son estáticos y a lo largo del ciclo menstrual y de la vida, tienen diferentes tamaños.
“Con la ovulación y la probable formación de un pequeño quiste que viene junto con él, el ovario puede crecer un poco en tamaño, pero eso es sólo temporal”, menciona Alyssa Dweck, profesora clínica asistente de obstetricia y ginecología en el Monte Sinai School of Medicine.
Cuando la mujer llega a la menopausia, los cambios desaparecen y los ovarios “se marchitan”.

Pueden estresarse

Cuando estás bajo mucha presión, tus ovarios dejan de producir óvulos, lo que impide que logres embarazarte si es que lo estás buscando.

Causan acné

Son de los principales responsables de los problemas corporales hormonales.
“Ante ciertas afecciones como el síndrome del ovario poliquístico , el equilibrio hormonal de los estrógenos, la progesterona y la testosterona se convierte en una realidad alterada. El exceso de testosterona provoca síntomas como el acné, el crecimiento del pelo en partes típicamente masculinas, y las fluctuaciones de peso”, dice Dweck.

Se benefician con la píldora anticonceptiva

Según la Sociedad Americana del Cáncer, los anticonceptivos con estrógenos y progesterona como la píldora, ayuda  reducir el riesgo de cáncer de ovario a tan solo unos meses de empezar a tomarla.
De igual manera reduce el riesgo en mujeres portadoras de las mutaciones del gen BRCA1 Y BRCA2.
“Las píldoras anticonceptivas son muy eficaces y pueden reducir el riesgo hasta en un 50%, según algunos estudios”, afirma la sociedad.

fuente: http://sumedico.com/cinco-curiosidades-los-ovarios/

domingo, 8 de enero de 2017

Perdida recurrente del embarazo


¿Qué es la pérdida recurrente del embarazo?
Es una condición definida cuando una mujer tiene 2 o más pérdidas de embarazo clínico (abortos), antes de que los embarazos lleguen a las 20 semanas. Las pérdidas se clasifican de la siguiente manera: la pérdida de un "embarazo clínico" es diagnosticada por un profesional de la salud por ecografía,  en la mayoría de los casos, un embarazo puede ser visto por ecografía, en la edad gestacional de 5-6 semanas (o 1-2 semanas después de una ausencia de la menstruación). Una pérdida del "embarazo bioquímico" es aquel que ha sido detectado sólo por la orina o por la medición en sangre de la hormona antes de desaparecer, pero estás pérdidas de embarazo bioquímico no se incluyen normalmente en el diagnóstico de pérdida recurrente del embarazo.
¿Cuáles son las causas de la pérdida recurrente del embarazo?
Hay una variedad de razones por las mujeres pueden tener más de un aborto involuntario:
Genético
Muchos abortos involuntarios tempranos (los que se producen en los primeros 3 meses de embarazo) se deben a anomalías genéticas en el embrión o el feto. Normalmente, hay 46 cromosomas que contienen los genes para el desarrollo normal; sin embargo, muchos abortos involuntarios tempranos pueden suceder porque el feto tiene un cromosoma extra o uno faltante. Por ejemplo, los bebés con síndrome de Down tienen 47 cromosomas. Las anomalías cromosómicas ocurren por razones desconocidas hasta en el 60% de los abortos involuntarios en el primer trimestre y normalmente no permiten el desarrollo de un bebé sano. A medida que envejecen las mujeres, el riesgo de aborto involuntario debido a estas anomalías genéticas aumenta de 10% a15% en las mujeres menores de 35 años, y a más del 50% en mujeres mayores de 40 años.
Hormonal
Para que el embarazo progrese adecuadamente se requiere de un entorno hormonal propicio. Algunas mujeres tienen desequilibrios hormonales como por ejemplo: progesterona baja, lo cual puede desencadenar la pérdida del embarazo.
Anatómico
Un problema en la forma del útero de una mujer puede ser una causa de la pérdida del embarazo. Tener una banda de tejido dentro del útero, llamado septum, puede hacer que el interior del útero sea demasiado pequeño. Así mismo, las mujeres que nacen con un tabique pueden tener abortos involuntarios más frecuentes. Por otro lado, los fibromas, tumores musculares benignos del útero, son comunes, los cuales pueden conducir a abortos involuntarios si crecen en o cerca de la cavidad uterina.
Estilo de Vida/ Medio Ambiente
Fumar aumenta el riesgo de la pérdida recurrente del embarazo. Así mismo, el uso de ciertas drogas recreativas, como la cocaína, también puede llevar al aborto involuntario. El exceso de peso se ha relacionado con esta condición, así como otras complicaciones en el embarazo. También el exceso de alcohol o el consumo de cafeína podrían estar vinculados con la pérdida recurrente del embarazo.
Médico
Algunas condiciones médicas sin tratar, como la enfermedad de la tiroides o la diabetes, pueden aumentar el riesgo de aborto involuntario, así como las anormalidades del sistema inmune o sistema de coagulación de la sangre (trombofilia).
Inexplicable
En más de la mitad de los casos de la pérdida recurrente del embarazo, los médicos no pueden encontrar la causa. Sin embargo, muchos de estos casos pueden ser debidos a anomalías genéticas.
¿Hay pruebas para descubrir las causas de la pérdida recurrente del embarazo?
Los análisis en sangre pueden mostrar si una mujer tiene ciertas condiciones médicas, inmunológicas, hormonales o de coagulación sanguínea que pueden causar la pérdida recurrente del embarazo. Los cromosomas de las mujeres y sus parejas masculinas pueden ser estudiados mediante un análisis de sangre especial llamado "cariotipo." Algunas personas presentan diferencias en la forma en que sus cromosomas se disponen, esto puede aumentar su riesgo de pérdidas de embarazo desequilibradas genéticamente. Una radiografía especial (histerosalpingografía) o ecografía (sonohisterograma) pueden mostrar si una mujer tiene un problema con la forma de su útero. Si está disponible, el tejido de un aborto involuntario puede ser probado para detectar anomalías genéticas.



Hay tratamientos disponibles para la pérdida recurrente del embarazo?
Con ciertas condiciones, el tratamiento médico o quirúrgico puede reducir el riesgo de que una mujer pueda tener en el futuro un aborto involuntario.
¿Puedo tener un bebé, incluso con una historia de pérdida recurrente del embarazo?
Incluso después de haber tenido 3 abortos involuntarios, una mujer tiene de un 60% hasta un 80% de posibilidades de concebir y llevar un embarazo a termino completo.
Fuente: Sociedad Americana de Medicina Reproductiva
¿Las toxinas en el medio ambiente afectan mi capacidad de tener hijos?
¿Cuáles son los agentes ambientales tóxicos?
Se trata de sustancias nocivas (productos químicos, metales, contaminantes) que se encuentran en los productos tales como el agua, el aire, el suelo, los alimentos y algunos productos de consumo. Estas toxinas pueden acumularse y causar cambios en tu cuerpo. Los agentes ambientales tóxicos pueden afectar la fertilidad cambiando las hormonas de la mujer y el ciclo menstrual, al afectar la calidad de los espermatozoides, o al causar cambios en el desarrollo de un feto o un niño.
¿Quién es más vulnerable a la exposición?
Todo el mundo tiene algo de exposición a sustancias tóxicas. Sin embargo, hay personas que viven en zonas con mayor contaminación: como las personas que trabajan al aire libre o con pesticidas; los que trabajan con productos químicos, radiación o metales pesados en el lugar de trabajo y los que viven en zonas económicamente desfavorecidas pueden tener mayor exposición. Es difícil predecir o medir los niveles de exposición pero se puede evitar la exposición en el lugar de trabajo mediante el uso de ropa y equipo de protección.
¿Qué puedo hacer para minimizar los efectos?
La exposición no pueda evitarse por completo, ya que ocurre todos los días en diferentes cantidades, múltiples situaciones, y por muchos años. Para reducir su probabilidad de exposición se puede hacer:
  • Escoger alimentos con menos exposición a los pesticidas, tales como frutas orgánicas, vegetales, pescado y productos cárnicos.
  • Utilizar guantes, gafas y equipos de protección cuando se trabaja con productos químicos.
  • Evitar los productos químicos sí estás tratando activamente de quedar embarazada, reduciendo la cantidad de alimentos procesados y comida rápida.
  • Comer menos cantidad de peces de aguas profundas (pez espada, tiburón, caballa y blanquillo) para reducir al mínimo la exposición al mercurio, especialmente sí estás tratando de quedar embarazada o sí estás embarazada. 





Qué tan preocupado debería estar?
Debes tener en cuenta que lo que comes, dónde vives, y tu entorno de trabajo pueden tener cierta exposición a los agentes ambientales tóxicos. También debes tener en cuenta que no se puede evitar toda exposición, y con el fin de limitar la exposición, empieza por hacer un inventario de lo que comes, los productos que utilizas, y los productos químicos de limpieza que te rodean. Lee las etiquetas de advertencia, buscar asesoramiento sobre los posibles efectos, y pensar en cambios que puedes hacer para reducir su exposición.
Fuente: Sociedad Americana de Medicina Reproductiva
fuente: http://www.concevidas.com/preguntasfrecuentes.html