miércoles, 29 de junio de 2016

Todo sobre FIBROMAS uterinos

El fibroma es un tumor ginecológico muy frecuente, lo encontramos en por lo menos una de cada 4 mujeres mayores de 35 años. También adopta el nombre de mioma y fibromioma. 


Vamos a contestar las preguntas que usualmente hacen las pacientes: 

¿Si me encuentran un mioma en un examen de rutina debo operarlo? No. Terminaríamos operando a por lo menos una de cada 4 mujeres. El fibroma se opera si da problemas, ya sea por su tamaño o por su ubicación,  o si está teniendo un rápido crecimiento. Los problemas que pueden dar son, entre otros, sangrados excesivos (que pueden ser durante la regla o fuera de ella), dolor pélvico, infertilidad, sensación de bulto y compresión de órganos adyacentes, etc. 

¿Un fibroma siempre causa infertilidad? No. Se considera que si crece dentro de la cavidad del útero (donde debe crecer el bebé) sí causa infertilidad y debe ser removido; pero los fibromas que crecen en la pared del útero sin alterar la cavidad, solo podrían estar relacionados a infertilidad si son grandes (de 4 a más centímetros). Además, los fibromas que crecen hacia afuera del útero no causan problemas para salir encinta. 

¿Puede volverse cáncer? No, el fibroma es un tumor benigno. Existe un tumor llamado leiomiosarcoma que es maligno y que puede ser confundido con el fibroma. Estadísticamente es muy raro que esto ocurra, pero pasa en uno de cada 800 casos aproximadamente.  

¿Cómo se hace el diagnóstico? Hay muchas maneras, pero la ecografía es el examen que más frecuentemente se usa, porque nos da mucha seguridad en el diagnóstico y es un examen que no es caro y podemos hacerlo en la mayoría de establecimientos de salud en el país.  La transvaginal es la que nos da la mejor imagen y es la elección en pacientes que no son vírgenes.  

¿Qué hago si me diagnosticaron fibroma? Muchos fibromas no requieren tratamiento, sino únicamente un seguimiento que se hace en los chequeos anuales de rutina de la paciente.   Cuando se tiene que tratar,  existen varias opciones: desde pastillas, ultrasonido focalizado,  arborización de las arterias uterinas, hasta las cirugías que pueden ser convencionales o laparoscópicas, y que pueden sacar solo los fibromas o todo el útero. 

Las pastillas son bastante efectivas para disminuir el tamaño de los fibromas y sobre todo para acabar con las hemorragias, pero tienen el problema de que son caras y su efecto es temporal, o sea que cuando la paciente deja de tomarlas el problema se reanuda. Pueden ser muy útiles para preparar a una paciente para cirugía o en casos de pacientes que están cerca de la menopausia y que no quieren operarse.   

Ultrasonido focalizado aún no lo tenemos en el país. La embolización es un procedimiento ambulatorio bastante efectivo para ciertos tipos de fibromas cuyo problema es que luego del procedimiento, la paciente puede estar con dolores, flujos y fiebres por algunas semanas. La cirugía hoy en día tiende a ser mínimamente invasiva, se hace por laparoscopía o histeroscopía, (técnicas sobre las que hablaré en próximos artículos) que dejan cicatrices casi invisibles, de apenas 5 milímetros. Al ser tan pequeñitas, el riesgo de infección es mínimo, así como lo es el dolor postoperatorio, lo que permite que la paciente se vaya a su casa usualmente en uno o dos días y vuelva al trabajo también al poco tiempo. 

Algo importante que debe saber la mujer es que, independiente del tamaño del fibroma o del número de ellos, casi nunca es imprescindible sacar el útero. Puede ser conveniente en algunos casos, y esto debe ser conversado con su médico y explicado por él, pero usualmente no es una necesidad ni debe presentarse como tal a la paciente.  
fuente:http://rpp.pe/blog/vida/fibromas-uterinos-respuestas-a-las-dudas-mas-frecuentes-noticia-972661
    fuenteimagen: Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

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