lunes, 10 de agosto de 2015

Infertilidad: Mini Guía para pacientes



INTRODUCCIÓN

 La infertilidad se define normalmente como la incapacidad de lograr un embarazo luego de un año de coito sin protección. Si ha estado intentando concebir durante más de un año, debe considerar una evaluación de infertilidad. Sin embargo, si tiene más de 35 años, debe comenzar una evaluación de infertilidad luego de unos seis meses de coito sin protección en lugar de un año, para no demorar un tratamiento que posiblemente necesita. Si tiene una razón para sospechar que existe un problema, debe buscar atención antes. Por ejemplo, si tiene ciclos menstruales muy irregulares (lo cual puede indicar que no ovula o libera óvulos), o si usted o su pareja tienen problemas conocidos de fertilidad, probablemente no deba esperar un año entero antes de buscar tratamiento. Si usted y su pareja no han podido tener un hijo, usted no está sola. Al menos una de cada siete parejas tiene problemas para concebir. Durante este periodo, es normal tener sentimientos de frustración, celos, enojo y estrés. Sin embargo, una vez que comience a explorar sus alternativas médicas, verá que los tratamientos para la fertilidad ofrecen más esperanza que nunca de lograr un embarazo exitoso. La gran mayoría de las pacientes que buscan atención de un especialista en fertilidad logran su objetivo de quedar embarazadas.

Su ginecólogo de cabecera puede realizar la primera evaluación de fertilidad, o puede escoger ser evaluada por un especialista en infertilidad. Es importante que encuentre un médico en quien confíe o con quien se sienta cómoda. Algunos obstetras/ginecólogos generales tienen un interés especial en el tratamiento de la infertilidad.

Una vez que haya escogido un médico capacitado, usted y su pareja serán sometidos a una serie de pruebas. A veces esto puede requerir una importante dedicación de tiempo y energía por su parte, pero los resultados son invaluables. Antes de que se realicen estas pruebas, el médico le hará preguntas y revisará cualquier antecedente que usted y su pareja pudieran tener de una evaluación de infertilidad.

Su médico revisará sus antecedentes y le hará preguntas a usted y a su pareja para ayudar a identificar posibles causas de su dificultad para concebir. En la primera visita típica, el médico le preguntará sobre la frecuencia y la regularidad de su periodo menstrual, posibles dolores pélvicos, flujo o sangrado vaginal anormales, antecedentes de infección pélvica y enfermedades médicas. Espere preguntas acerca de embarazos, abortos espontáneos, cirugías y métodos anticonceptivos previos. A su pareja se le harán preguntas acerca de lesiones genitales, cirugías, infecciones, uso de fármacos o medicamentos, antecedentes de tener otros hijos y enfermedades médicas previas. Se les preguntará cuánto hace que intentan concebir, cuán a menudo tienen coito, si utilizan lubricantes durante el coito y si alguien en alguna familia tiene defectos congénitos. Su médico necesitará conocer los antecedentes sexuales y reproductivos completos de usted y su pareja, incluyendo cualquier relación previa. Como más del 25% de las parejas infértiles tienen más de un factor que causa la infertilidad, es muy importante evaluar todos los factores que puedan afectarla a usted y a su pareja.

EL PROCESO DE LA CONCEPCIÓN


 Para poder entender las pruebas y los tratamientos de fertilidad que se le ofrecen es importante entender cómo ocurre la concepción normalmente. Primero, su ovario debe liberar un óvulo (ovular), que debe ser recogido por la trompa de Falopio. Los espermatozoides deben viajar a través de la vagina, hacia el útero y luego subir por la trompa de Falopio para fertilizar el óvulo. La fertilización normalmente ocurre en la trompa de Falopio. Luego, el óvulo fertilizado, o embrión, viaja hacia abajo por la trompa de Falopio hasta el útero, donde se implanta en el endometrio y se desarrolla (Figura 1). Si ocurre un problema en cualquier parte del proceso, puede causar infertilidad. 

FACTORES DE LA FERTILIDAD


 El factor ovulatorio


 Los problemas con la ovulación son causas comunes de la infertilidad y representan cerca del 25% de todos los casos de infertilidad. La ovulación involucra la liberación de un óvulo maduro de uno de los ovarios. Luego de la ovulación, el ovario produce la hormona progesterona. Durante los 12 a 16 días previos al comienzo de la menstruación, la progesterona prepara el endometrio en un entorno óptimo para la implantación y la nutrición del óvulo fertilizado. Si tiene ciclos menstruales regulares, probablemente está ovulando. Los ciclos que duran aproximadamente entre 24 y 34 días (entre el comienzo de un periodo y el comienzo del siguiente) normalmente son ovulatorios. Si únicamente tiene un periodo cada varios meses o no tiene periodos, probablemente no esté ovulando o lo esté haciendo en forma poco frecuente.

Para predecir la ovulación antes de que ocurra, para planificar el coito o una inseminación, por ejemplo, puede usar un kit de predicción de la ovulación de venta libre. Estos kits de análisis de orina están diseñados para detectar el pico de hormona luteinizante (LH) que ocurre justo antes de la ovulación. El pico de LH estimula a uno de los ovarios para que libere un óvulo y produzca progesterona. Los kits de predicción de la ovulación normalmente detectan el pico de LH un día o un día y medio antes de la ovulación, lo cual proporciona a la pareja un aviso anticipado de que se liberará un óvulo (ovulación). Sin embargo, no todas las mujeres que ovulan tienen picos de LH que puedan ser detectados con estos kits. Puede que estos kits le parezcan difíciles de usar y frustrantes. Además, ocasionalmente se obtienen resultados falsos positivos y falsos negativos.

Su médico puede realizar una ecografía pélvica para evaluar la ovulación, pero esto no se realiza en forma rutinaria. Este examen puede indicar si sus ovarios producen folículos. Los folículos son sacos llenos de líquido ubicados justo debajo de la superficie del ovario que contienen los óvulos inmaduros. Una ecografía también puede ayudar a documentar el colapso de un folículo y la consecuente liberación de líquido, que indica la liberación de un óvulo. Si usted no está ovulando, su médico puede indicar pruebas especiales para determinar la razón y luego prescribir ciertos fármacos para inducir la ovulación. Sus antecedentes médicos y un examen físico ayudarán a determinar qué pruebas son adecuadas. Hay medicamentos disponibles tanto orales como inyectables para ayudar a inducir la ovulación.

El factor de la edad


 Demorar el embarazo es una decisión común entre las mujeres de la sociedad de hoy. En los últimos años, ha aumentado el número de mujeres a finales de sus treinta o en sus cuarenta que intentan el embarazo. Si ha decidido demorar el embarazo, debido a su educación o su trabajo, por ejemplo, puede que no haya tenido en cuenta que su fertilidad comienza a disminuir en forma significativa a finales de sus treinta o en sus cuarenta. Algunas mujeres incluso empiezan a experimentar una disminución en su fertilidad a finales de sus veinte o a principios de sus treinta. La fertilidad disminuye con la edad porque quedan menos óvulos en sus ovarios, y la calidad de los óvulos que quedan es menor que cuando usted era más joven. Ahora existen análisis de sangre para determinar su reserva de óvulos, un término que refleja la relación entre su edad y su potencial de fertilidad. En el más simple de estos análisis, se miden las hormonas hormona foliculoestimulante (FSH) y estradiol en el segundo, tercer o cuarto día de su periodo menstrual. Un nivel de FSH elevado indica que sus probabilidades de quedar embarazada pueden ser menores que las que normalmente se esperan para su edad, en particular si tiene 35 años o más. Además, también puede solicitarse la medición del nivel de AMH (hormona antimulleriana) para ofrecer información adicional sobre su reserva de óvulos. Un nivel de AMH más bajo indica menor reserva de óvulos. Un nivel de FSH anormalmente alto o un nivel de AMH anormalmente bajo no significan que usted no tenga posibilidades de concebir exitosamente. Sin embargo, pueden indicar que las tasas de éxito pueden ser más bajas, que se justifiquen tratamientos más agresivos o que pueden ser necesarias dosis de medicamentos más altas. Otra alternativa que se usa comúnmente para detectar la reserva de óvulos es el uso de una ecografía transvaginal para determinar el recuento de folículos antrales (RFA), que es un procedimiento en el que se cuenta cada folículo de ambos ovarios. Un RFA se realiza durante los primeros 3 o 4 días del ciclo menstrual. 11 Las mujeres mayores de edad tienden a tener menor respuesta a los medicamentos de fertilidad y una tasa de aborto espontáneo mayor que la de las mujeres más jóvenes. La probabilidad de tener un embrión con cromosomas anómalos, como uno con síndrome de Down, también aumenta con la edad. Debido al marcado efecto de la edad en el embarazo y en las tasas de natalidad, es común que las parejas más viejas comiencen los tratamientos de fertilidad antes y, en algunos casos, consideren tratamientos más agresivos que las parejas más jóvenes. Los posibles tratamientos para la infertilidad relacionada con la edad en las mujeres incluyen el uso de fármacos de fertilidad más IIU o FIV.

El factor cervical/uterino 


Las condiciones en el cuello uterino, que es la parte inferior del útero, pueden tener un impacto en su fertilidad, pero rara vez son la única causa de la misma. Es importante que su médico sepa si usted se ha realizado anteriormente biopsias, como una biopsia de cono, cirugías, “congelamiento” o tratamiento láser del cuello uterino (LEEP), si tuvo pruebas de Papanicolaou con resultados anómalos o si su madre tomaba dietilestilbestrol (DES) mientras estaba embarazada. Esto es para determinar si existe un problema con su cuello uterino. Los problemas del cuello uterino normalmente se tratan con antibióticos, hormonas o mediante IIU. La prueba de HSG, que se usa a menudo para estudiar las trompas de Falopio, también puede revelar defectos en el interior de la cavidad uterina, que es el espacio hueco en el interior del útero donde se implantaría y desarrollaría un embrión.

 Normalmente la HSG se realiza luego de que termine su periodo y antes de la ovulación. Algunas anomalías uterinas que pueden detectarse son la presencia de tejido cicatricial, pólipos 12 (aglomeraciones del endometrio) o fibromas y una forma anómala de la cavidad uterina. Los problemas en el interior de su útero pueden interferir con la implantación de un embrión o pueden aumentar la incidencia de los abortos espontáneos. Una histeroscopía, una intervención quirúrgica menor, mínimamente invasiva y sin incisiones, puede ser necesaria para evaluar en más detalle y posiblemente corregir problemas en la estructura uterina.

Infertilidad sin explicación


 En aproximadamente el 10% de las parejas que tratan de concebir, todas las pruebas anteriores dan resultados normales y no hay una causa fácilmente identificable de infertilidad. En un porcentaje mucho más alto de parejas, se encuentran únicamente anomalías leves que no deberían ser lo suficientemente graves como para provocar infertilidad. En estos casos, se habla de infertilidad “sin explicación.” Las parejas con infertilidad sin explicación pueden tener problemas con la calidad de los óvulos, la fertilización, el funcionamiento de las trompas o el funcionamiento de los espermatozoides que son difíciles de diagnosticar o tratar. Se han utilizado fármacos para la fertilidad e IIU en parejas con infertilidad sin explicación con escaso éxito. Si no se produce el embarazo luego de tres a seis ciclos de tratamiento, puede recomendarse la FIV, que ha mostrado ser el tratamiento más efectivo para la infertilidad sin explicación.

fuente:  AMERICAN SOCIETY FOR REPRODUCTIVE MEDICINE 1209 MONTGOMERY HIGHWAY BIRMINGHAM, ALABAMA 


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