jueves, 19 de febrero de 2015

Endometriosis no es sinónimo de infertilidad- Endo Testimonio

Hola a todas,
Mi nombre es Viviana Yamile Riascos Martínez, soy de Pasto-Nariño-Colombia, tengo 28 años, soy una paciente de endometriosis, diagnosticada por laparoscopia a mis 22 años, pero he padecido todos los síntomas de la endometriosis desde mi primera menstruación, cuando tenía 12 años.

Durante 15 años sufrí la larga historia que la mayoría hemos vivido, dolores menstruales extremadamente fuertes e incapacitantes, variables estados de ánimo, mal genio, depresión... en fin todas esas cosas que no nos permiten llevar una vida tranquila, sumado a esos se une todas las in-comprensiones médicas, donde nos dicen que todos esos dolores son normales y que debemos "soportarlos" nada más. 

ENDOMETRIOSIS NO ES SINONIMO DE INFERTILIDAD



Ya cansada de tanto dolor un día en una consulta de urgencias le exigí al ginecólogo que evaluara más a fondo mi caso ya que no parecía normal que con la simple llegada de la regla ya no pueda ni caminar, fue entonces que logre me realicen la primera laparoscopía, y si evidentemente era endometriosis.
Ese día por error de las enfermeras me hicieron un desgarre en el cuello del útero al retirar una pinza, y permanecí hospitalizada una semana. Pero la noticia ya estaba dada, el ginecólogo me dijo que ya no podía quedar en embarazo, endometriosis = infertilidad fue el diagnostico final.

Desde entonces me medicaron Danazol, lo tome por dos años y sí me regulo la menstruación y los dolores se marcharon, pero el ginecólogo me dijo que debía suspender el medicamento ya que  solo debía tomarlo hasta por seis meses pues tendría otros efectos. Al dejar de tomar Danazol los dolores volvieron y en una escala mayor, la verdad me sentía derrotada por la endometriosis, incluso le solicitaba al doctor me realice la histerectomía para ya no sufrir más, pero él no atendió mi solicitud. 

Fue tal mi insistencia para buscar mejorar que el ginecólogo me medico Vissane de Bayer (Dienogest 2 mg); el cual tuve que costearlo por mis propios medios ya que no está incluido en el plan de salud, pero los resultados fueron inmediatos, la menstruación me llegaba cada mes pero sin ningún dolor y sin el sangrado abundante, era genial saber que la regla venia y que ya no me preocupaba por sufrir los intensos dolores incapacitantes, pero igual este es un medicamento que no se debe exceder en su consumo, por lo tanto solo lo tome por un año; y para ser sincera también lo suspendí por su alto costo .


Nuevamente al no tomar ningún  medicamento el dolor volvió, la verdad es muy desgastante sentir tanto dolor y no tener una solución, creo que a todas nos ha pasado que hasta la propia familia ya no nos cree que el dolor sea tan fuerte y que nos quejemos tanto.
Solo estuve sin medicamentos por 7 meses y tras los intensos dolores regrese al ginecólogo nuevamente a solicitar ayuda para mejorar mi calidad de vida.
En una ecografía que me realizaron para ese entonces, apareció que también tenía principios de adenomiosis,  por lo tanto en septiembre de 2012 me realizaron la segunda laparoscopia para retirar unas adherencias que tenía en el peritoneo. Los comentarios siguieron siendo los mismos, solo podían medicarme calmantes para el dolor ya que la endometriosis no tenía cura.

La única solución que me recomendó el ginecólogo fue seguir tomando pastillas de planificar, (de las que si cubrían mi entidad de salud) ya que por mi edad no se autorizaba la histerectomía. Estas pastillas lo que lograban era suspender la menstruación, por lo tanto no tenía cólicas, pero igual mi estado de ánimo no era el mejor.
Todo cambio cuando mi hermana me conto que estaba en embarazo, me puse feliz al saber que sería tía y por eso le deje de dar importancia a la endometriosis y empecé a hacer muchos planes con mi hermana. La verdad ya no pensaba en otra cosa que en mi sobrina.

Unos meses después mi  hermano me recomendó tomar unas aromáticas que se lo había recetado un amigo suyo que era médico naturista y las cuales servían para la endometriosis, esta aromática se la preparaba con una hoja de anamú, una hoja de yanten y una astilla de uña de gato en tres tazas de agua; me tomaba una taza diaria en las noches , alcance a tomarlas como por un mes, pues con la llegada de mi sobrinita ya no tenía tiempo para nada mas que no  fuera ella.

Para esas fechas me comenzó un fuerte dolor de senos y como era de costumbre yo tenía que estar en control con el ginecólogo cada tres meses, así que asistí a la cita de control y le comente esa novedad al ginecólogo, el cual me dijo que el dolor podía ser por las pastillas de planificar que estaba  tomando y no le dio mayor importancia, pero prosiguió realizándome una ecografía para revisar como estaba mi útero y aquí estuvo la gran sorpresa!! El ginecólogo se sorprendió al mirar un pequeño corazoncito latiendo dentro de mi enfermo útero, pero era verdad, ahí estaba, yo no lo podía creer, pero ya tenía 12 semanas de embarazo por eso ya se podía escuchar su corazoncito.





Inmediatamente tuve que suspender los medicamentos que tomaba al igual que las aromáticas ya que el anamú puede ser abortivo; y así empezó mi felicidad, aunque fue un embarazo de alto riesgo me cuide mucho para que todo salga bien y efectivamente así fue, el 24 de enero de 2014  llego a mi vida mi príncipe azul, mi único y verdadero amor, se llama Samuel por su historia bíblica, es un bebe hermoso y sano,  aunque estaba programada para un parto normal pero por el rompimiento temprano de membranas me tuvieron que realizar una cesárea.
Esta es mi historia y la comparto para que quienes todavía tienen la oportunidad de quedar en embarazo, no se desanimen y entiendan que Endometriosis no es sinónimo de infertilidad. 



Gracias!! 
Testimonio compartido por Viviana Riascos Endoguerrera de Pasto-Nariño.

Asociación Colombiana de Endometriosis e Infertilidad generando #concienciaendometriosis


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